2011 | 384 pp. | Lumen | I am the messenger | 9788426419804

 

¿Por qué Cartas cruzadas? Teniendo en cuenta el escaso tiempo del que al parecer dispongo, he decidido diseñar una ruta de lecturas entretenidas y, de cierta forma, más ligeras. Asimismo he elegido para el primer tramo “Cartas cruzadas” de Markus Zusak, su última novela publicada en España. Si bien es cierto que esta novela, editada originalmente en 2005, es la antecesora de la conmovedora obra “La ladrona de libros“, también lo es que la misma ya ponía de manifiesto su indudable talento literario impregnado de humanidad.


“¿Por qué no puede oírlo el resto del mundo? – me pregunto. En pocos segundos me lo pregunto muchas veces. – Porque no le importa – me respondo al fin, y sé que estoy en lo cierto. Tengo la sensación de haber sido elegido. Pero, ¿elegido para qué? – me pregunto. La respuesta es simple: Para que me importe.”


Impresiones:Cartas cruzadas” cuenta la historia de un joven taxista de diecinueve años, sin carrera, ni respecto, que vive en una choza de un suburbio cualquiera de una ciudad cualquiera. Así presenta el propio autor al protagonista, cuya falta de ambición o simple acomodación comparte con su cercano grupo de amigos: Marv, Ritchie, Audrey y su perro bebedor de café. Sin embargo, un día un insólito atraco a un banco le brindará la oportunidad de acogerse a un nuevo personaje que rebosará determinación en lugar de incompetencia. Pero, para ello, Ed Kennedy tendrá que recorrer un largo camino, difícil de transitar, bordeado de diamantes, tréboles, picas y corazones. Cada una de estas figuras, como ya viene siendo habitual en las obras de Markus, determina la estructura de la novela y simboliza, de cierta forma, el grado de dificultad de las pruebas que tendrá que superar cuándo el As de un nuevo naipe, con pistas dibujadas manualmente, aterrice en su buzón de correo. A partir de aquí la trama se desarrollará con un ritmo pausado hasta culminar en un final sorprendente, dónde se desvela la verdadera intención del autor, que puede dejar algún que otro lector algo atónito. 


Entre sonrisas robadas con un simple helado o la lectura de un libro polvoriento, Markus Zusak traza un argumento que mantiene el lector en la expectativa del curso que tomará por fin la vida de Ed cuando supere cada una de las pruebas que le han sido impuestas. En este sentido, cabe advertir que, a pesar de la falta de credibilidad que puede aparentar la historia en un primer momento, es poco probable que el lector se detenga y abandone la lectura a mitad del juego. Inevitablemente, y tal como en “La ladrona de libros“, su habilidad con las palabras, capacidad de perfilar personajes apasionantes y crear interrogantes que invitan a la introspección son ingredientes más que suficientes para que sus páginas se volteen con soltura.


Además la novela, narrada en la primera persona, está llena de diálogos cortos y presenta un estilo narrativo muy particular. Si, en contadas ocasiones, el protagonista intenta entablar una conversación con el proprio lector, sacándolo abruptamente de su condición confortable de espectador (“Os pregunto: ¿qué haríais en mi lugar? Decídmelo. ¡Os lo ruego, decídmelo!“), en otras es la voz de su conciencia que gana protagonismo (“-me digo – dices que se le pasará. ¿Y tú cómo diantres lo sabes? No lo dirás por lo bien que te va a ti, ¿verdad Ed?”). Como no podría ser de otra manera, todos estos recursos contribuyen a acercar el lector al protagonista, y a convertirlo en parte integrante de una historia que no lo dejará mirar hacía el otro lado y simplemente ignorar lo que pasa a su alrededor. Asimismo, en mi opinión, podría decirse que ésta es un grito de la imaginación contra la indiferencia y el egoísmo social.


Otro dato que merece la pena comentar es la ausencia de cualquier alusión a la relación estrecha que mantienen los adolescentes de hoy con las tecnologías de la información y la comunicación, aunque el autor aporte claros indicios que confirman que la novela transcurre en la época actual. Por ejemplo, el uso de motores de búsqueda o Google maps para averiguar la localización exacta de las direcciones que llegan a las manos del protagonista es sustituido por la consulta de una guía telefónica física.


Para concluir con esta exposición hay aún que señalar dos aspectos que considero importantes. Uno es el grafismo de la cubierta de la edición española de “Cartas cruzadas” que, según se puede apreciar, es mucho más atractivo visualmente cuando comparado con las versiones extranjeras. Y, el otro, aunque tal vez menos favorable, viene marcado por la clasificación de esta novela en España como literatura de adultos. Desde mi punto de vista, la misma se encuentra más cerca a la novela juvenil, ya sea por la aparente sencillez y amenidad de la narrativa, o las referencias a los sentimientos e inseguridades propias de la adolescencia.


En definitiva, “Cartas cruzadas” es una novela que, a través del amor, humor, intriga y acción, no se limita al puro entretenimiento, sino que evoca a la reflexión social. Como ya viene siendo habitual en las novelas de Markus Zusak, también ésta parece revestirse de una aura mágica. De ahí su potencial como medio para crear una experiencia de lectura que probablemente dejará huella en los más jóvenes, y deslumbrará y sorprenderá al público adulto. Con todo ello, no quiero decir que se pueda equipararla a la emblemática novela “La ladrona de libros“, pero si que no deja de ser más una fiel demostración de la vocación literaria del autor.


Clasificación: Entretenida (y, ¡un buen regalo “juvenil” para Navidad!)


Otras novelas comentadas en el blog:

La ladrona de libros

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