Hoy, mientras consultaba el diario digital El País, mi mirada se ha fijado en un titular que me dejó intrigada: ‘Spoilers’: ¿a favor o en contra? (blog Quinta Temporada). Y es que el artículo en cuestión hacía referencia a un estudio experimental realizado por el departamento psicología de la Universidad de California, San Diego (EE.UU.) sobre la utilización de ‘spoilers’, aunque su autor reconduzca el tema para la pequeña pantalla. Por ello, a mí me gustaría hablar del estudio en si mismo y de las principales conclusiones a que llegaron sus autores.

El término ‘spoiler’ es frecuentemente utilizado para clasificar críticas, comentarios o párrafo de obras literarias que constituyen un adelanto de lo que acontecerá en la historia,  llegando muchas veces a revelar total o parcialmente el argumento de la misma. Por ello, existen opiniones contrapuestas en torno a su utilización: algunos lectores prefieren verlos lejos, para que no sientan que están leyendo un libro al revés, mientras a otros no les importa.

Pero, ahora y según el proyecto de investigación dirigido por Nicholas Christenfeld y Jonathan Leavitt, los ‘spoilers’ no arruinan una buena historia, sino que, en realidad, el hecho de saber su final de antemano puede mejorar el disfrute de la misma e incrementar el interés del lector. En palabras de los investigadores, “las historias son un elemento universal de la cultura humana, la columna vertebral de la industria del entretenimiento, y el medio de transmisión de valores culturales, sociales y religiosos, es decir, su importancia es incuestionable, pero su éxito no parece depender del misterio que se crea alrededor de las mismas”.

El núcleo del proyecto ha puesto en marcha tres experimentos con un total de 12 pequeñas historias de diferentes géneros – humorístico, narrativa policíaca y de intriga, y literatura. Cada historia se presentó a los lectores en su versión original (sin ‘spoilers’), con un párrafo introductorio y con ese mismo párrafo incorporado a la historia como si se tratara de una parte de ella. Cada versión de cada historia ha sido leída por un mínimo de 30 sujetos. No obstante, los resultados han sido unánimes, y en todos los géneros literarios, aunque con diferentes intensidades, se verificó una preferencia generalizada por las historias que ofrecían, en la introducción,  claras pistas sobre su final.

Ahora bien, si es verdad que el estudio parece aportar un dato novedoso a una polémica que dista de estar zanjada, la explicación del comportamiento registrado ha quedado fuera de su alcance. Una explicación sencilla puede estar relacionada con el hecho de que los lectores que conocen el final de la historia podrán beneficiarse de una comprensión más profunda de los personajes y del entramado de relaciones y eventos que dan vida a páginas de fondo blanco.

Sentado lo anterior, parece que la discusión sigue abierta. Desde mi experiencia personal, siempre me ha gustado echar un ojo a las últimas páginas de un libro que estoy a punto de empezar, pero raramente consigo repetirlos … y lo mismo puedo decir respecto a los éxitos cinematográficos. ¿Y qué significa esto?