2010 | 352 pág. | Salamandra | Shanghai Girls – A Novel | 9788498383058

 

Sinopsis: En 1937, dos jóvenes hermanas, Pearl y May Chin, viven cómodamente en el París del continente asiático – Shanghai, una ciudad sofisticada y opulenta, que proyecta los sueños de prosperidad de todo un país y deja en la sombra los valores tradicionales chinos. Pero detrás de los vestidos occidentales y los coloridos calendarios chinos, sus temperamentos son casi opuestos: Pearl, nacida bajo el signo del dragón, es fuerte y obstinada, mientras May, una verdadera oveja, es adorable, efervescente y caprichosa. Además Pearl ha conseguido ir a la universidad y da clases particulares a extranjeros. Sin embargo, estos días, que habitan en la esquina más feliz de sus memorias, llegan a su fin cuando su padre les anuncia que deben casarse para liquidar una divida a causa del juego. Y cuando pensaban que la situación ya no podía empeorar, los bombardeos japoneses encuentran su ruta hasta las puertas de la ciudad y las dos hermanas inician un viaje sin retorno aparente, que les conducirá a EE.UU.


En Shanghai, la vida fluye como un río sereno y eterno para los ricos, los afortunados. Para los que tienen mala suerte, el olor del desespero es tan fuerte como el de un cuerpo en descomposición. (…) No conseguimos resistir a la sensación de que estamos deslizando, cayendo.


Lisa See (París, 1955) fue criada en el seno de una familia de origen chino asentada en Los Ángeles, EE.UU. Se graduó en la Universidad Loyola Marymount en 1979, y durante más de diez años trabajó como corresponsal para el semanario Publishers Weekly. Además escribió artículos para periódicos como The New York Times, The Washington Post y Los Angeles Times. Entre sus publicaciones más exitosas se encuentran los libros El Abanico de Seda (2005) – elegido para el Edgar Award y cuya adaptación cinematográfica estaba programada para este verano, El Pabellón de las Peonías (2007) y Dos Chicas en Shanghai (2010). Este último, publicado en Estados Unidos en 2009, ha ocupado los primeros puestos de las listas de libros más vendidos, y los derechos de publicación se han vendido a más de veinticinco países. Más recientemente, hay que añadir a esta bibliografía Dreams of Joy (2011), en la que Lisa See continúa la historia de las hermanas Pearl y May en Shangai.


Impresiones: Esta novela histórica, de lectura amena, es un relato que fluctúa entre Oriente y Occidente; un relato cultural de ruptura e intercambio. Aunque la propia autora alerte, en las últimas páginas, sobre el carácter ficticio del enredo y de los personajes, el lector encontrará en este libro un evocador retrato de la situación específica de los inmigrantes chinos en Estados Unidos en torno a las décadas de 1940 y 1950. Las palabras de May, como narradora e protagonista de la historia, ilustran muy bien esta realidad: “Desde la revocación de la Ley de Exclusión de Chinos, el 17 de diciembre de 1943, muchas leyes han cambiado, pero eso no significa que las actitudes, orientales o occidentales, hayan acompañado dicho cambio“. En este sentido, no está de más recordar que las Leyes de Exclusión de Chinos involucran leyes discriminatorias con base en la raza. Y como no podría ser de otra manera estas leyes engendraron odio, intolerancia y prejuicios en la mente de los estadounidenses en contra de los chinos, que tuvieran prohibido el acceso a derechos básicos otorgados a los otros inmigrantes durante casi un siglo (solo después de que China se convirtió en un aliado de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial).


Adicionalmente, el libro también apunta a una cuestión general que viene a comentar el papel especial que la religión (o la superstición) cumple en la situación de los emigrantes, caracterizada por la precariedad, que se manifiesta en problemas económicos; los problemas de bienestar por las condiciones de vida; problemas de identidad, la extrañeza de sí y la melancolía en un mundo lejano al suyo propio; en fin, los problemas de integración social. Y, con pocas palabras, así lo expresa May, hablando de su suegra: “Se aferró a tradiciones antiguas – tradiciones desactualizadas – de la misma forma que yo me aferro a ellas ahora: como forma de supervivencia del alma, como forma de conservar memorias pasadas“.


No obstante lo anterior, y sin querer extenderme sobre las cuestiones que a mí me interesan, el lector también encontrará una impresionante historia sobre la complejidad del amor y la amistad entre hermanas.  Su capacidad de sacrificio, rivalidades y secretos embellecen la narrativa, y permiten a la autora dejar alguna que otra revelación para el final. Sin embargo, y como ya he leído en otras reseñas, el final es un poco precipitado. En realidad, desde los maravillosos años en Shaghai, pasando por su reclusión en la Angel Island cerca de San Francisco, hasta los primeros tiempos en Los Ángeles, que coinciden con la inauguración del proyecto de China Town, la historia se desarrolla con una fluidez natural. Pero, a partir de ahí, la narrativa asume un ritmo casi vertiginoso…y todo ello, porque parece que hay una segunda parte; las páginas que seguramente muchos lectores echaron de menos. Como reitera May, en forma de presagio, “todo vuelve siempre a su principio”. En EE.UU., esta ha sido publicada recientementebajo el título Dreams of Joy.


En suma, me ha resultado fascinante esta clase de historia sobre una cultura tan grandiosa. Cuando un libro está bien redactado y estructurado (como éste) existe un frágil equilibrio entre la realidad y la ficción, que lleva el lector a enamorarse y a preocuparse por las protagonistas. No obstante, también reconozco que nunca antes había leído nada de Lisa See y, consecuentemente, no tengo un punto de comparación. Así que por ahora solo me resta esperar a que el nuevo libro llegue a España, y constituya una experiencia tan placentera como esta.

 

Clasificación:  Muy recomendable