2006 | 352 pág. | Quinteto | 9788496333727


Tras la II Guerra Mundial, un sinfín de libros y proyectos cinematográficos han salido a la luz con el propósito de narrar, analizar y explicar el conflicto y su política demoledora de la dignidad y libertad individual y colectiva, además de prestar un homenaje sincero a las víctimas. Y, en el medio de tantas recordaciones se encuentra, precisamente, la obra autobiográfica Si esto es un hombre, de Primo Levi.


Primo Levi (Turim, 1919 – 1987) nació en el seno de una familia judía asentada en Piamonte. En 1941 se graduó en Química en la Universidad de Turín, una actividad que compaginaría posteriormente con su actividad literaria. Tras participar en la resistencia antifascista del norte de Italia, fue capturado y deportado al campo de concentración de Auschwitz, donde trabajó como esclavo en una planta industrial. Tras la liberación del campo por el Ejército Rojo, en 1945, y un azaroso periplo por Polonia, Rumanía, Hungría y Austria, Levi regresó a Turín, donde publicó su primer testimonio sobre los campos de exterminio nazis, Si esto es un hombre (1947). Siguieron La tregua (1963) y Los hundidos y los salvados (1986), reflexiones también sobre la experiencia del horror, que conforman la Trilogía de Auschwitz. Además también destacan los cinco libros de cuentos: Historias naturales (1966), Defecto de forma (1971), El sistema periódico (1971), Lilit y otros relatos (1975) y Última navidad de guerra (2000). En 1987, su cuerpo ha sido encontrado en la escalera interna de un edificio ubicado en el Corso Real Umberto, produciendo un debate aún abierto sobre la posibilidad de suicidio. En el mismo año su nombre ha sido indicado para el Nobel.


Impresiones: Leí este libro hace unos años a causa de la bibliografía recomendada para la asignatura Arte, Literatura y Filosofía del Máster en Relaciones Internacionales. Y, ahora, revisando mis anotaciones, os dejo algunos comentarios sobre el mismo que me parecen interesantes.

En Si esto es un hombre, Primo Levi cuenta como consiguió sobrevivir a los campos de Auschwitz. Pero, más que eso, el libro es una profunda reflexión sobre la precariedad de la condición humana y de la recreación de una “no identidad”. Como un relato de liberación interna, Levi busca respuestas que puedan apaciguar sus heridas espirituales resultado del proceso de deshumanización y de las atrocidades cometidas por la especie humana. Como el lector puede deducir del prefacio de la obra, su principal propósito es ofrecer elementos determinantes para un estudio profundo sobre la alma humana, además del tradicional homenaje a las víctimas.

Para ello, Levi recurre frecuentemente a fragmentos de la Divina Comedia de Dante, comparándolos con Auschwitz y la vida de todos sus prisioneros al Infierno – “el sofrimiento del día, hecho de hambre, golpes, frio, fatiga, miedo y promiscuidad, se transforma, en la noche, en pesadillas sin forma, de una violencia indescriptible, que en la vida solamente se conocen en las noches de fiebre“. Otro tema relevante es la fragilidad de la memoria, debido a su intrínseca naturaleza selectiva y al proceso de degeneración de las recordaciones a lo largo del tiempo. No obstante, es justamente en la memoria que salvaguardamos una identidad, pero es ahí también dónde se puede perpetuar la vergüenza.

Sin embargo, y cuando el libro vuelve a ocupar su posición en la biblioteca, una cuestión continua a ofrecer una solución limitada: ¿puede la alma y la esencia de un hombre sobrevivir a tan desmedida degradación de la condición humana? Si la hipótesis de suicidio se hubiera confirmado, la respuesta sería sencilla: no. Como dijo Elie Wiesel (Nobel de la Paz, 1986) “Primo Levi ha muerto en Auschwitz cuarenta años después“.


Clasificación: Clásico


Si os pidiera para elegir, ¿cuál sería vuestro libro de referencia sobre la Segunda Guerra Mundial?