2007 | 160 pág. | Debolsillo | Letters to Sam | 9788483464908


¿Por qué Cartas a Samuel? He conocido este libro a través de un desafío de lectura que tenía lugar en Facebook y, de pronto, lo he apuntado a mi whishlist. ¿Por qué? En palabras del propio autor, “cada capítulo de este libro es una carta para Sam. Algunas cuentan anécdotas de mi vida. La mayoría hablan de cosas que he aprendido. Todas ellas contienen historias sobre lo que significa ser humano.” Pero, ahora se preguntarán, ¿quién es el remitente? Daniel Gottlieb, un psicólogo estadounidense y columnista habitual del Philadelphia Inquirer, que en 1979 ha sufrido un accidente de tráfico terrible, que lo ha dejado tetrapléjico. Pero, más que eso, el autor es un abuelo, que quería hablar de la vida y del amor a su nieto. No obstante, cuando Sam aún no había cumplido los dos años, sus padres descubrieron en él signos de autismo, lo que creó una intensa complicidad entre abuelo y nieto, unidos por diferentes discapacidades.


Impresiones: Como se presenta en la sinopsis del libro, éste es efectivamente un libro “repleto de intimidad y calor humano, donde un abuelo explica el mundo a su nieto: el trato con los padres, la escuela, el amor, las decepciones, la alegría, el éxito personal, la muerte”. Pero aquí no hay espacio para autocompasión; es antes una lección optimista y tolerante sobre como afrontar la vida, independientemente de las circunstancias que se dibujen. No obstante, confieso que las primeras cartas abalaron un poco mis expectativas respecto al libro, pero, a la medida que avanzaba en su lectura, me he deparado con una serie de reflexiones interesantes. Y, la última carta – la despedida – me ha tocado especialmente. Sin embargo, pienso que eso depende del ánimo de cada lector y del momento de su vida en que decide aventurarse con el libro. 

El libro está compuesto por seis partes, y cada una contiene aproximadamente seis cartas. A su vez, cada carta o capítulo no ocupa más de tres páginas, lo que confiere agilidad a la lectura, y permite al lector saltar rápidamente entre los distintos temas que son abordados.  Asimismo, y como el libro asume la forma de ensayo, supongo que no tengo mucho más que añadir. Por ello, aquí os dejo un fragmento de lo que os podéis encontrar si optan por su lectura:


Eso hizo que me preguntase algo: cuando tienes un currículo perfecto, ¿cómo se siente tu alma? Sospecho por qué esos muchachos luchan por obtener una rebosante cuenta corriente y un currículo perfecto. Como humanos, nos aferramos a cosas que nos hacen sentir más seguros. Pasamos del pecho de nuestra madre al chupete, de los juguetes pequeños a los grandes, de los coches a las casas y a las residencias de vacaciones. Como necesitamos seguridad, nos aferramos al sexo, a la riqueza, a la comida, al poder, a las drogas. Sé que siempre ha sido así.

Pero hoy día esa tendencia resulta aún más agresiva de lo que ha sido jamás. Es más frenética y desesperada, menos reflexiva, más egoísta. Y además, escuchamos los líderes y los maestros que nos dicen que la avaricia es positiva. ¿Qué es lo que realmente deseamos? Sí, seguridad y felicidad. Pero el tipo de seguridad que anhelamos es más bien una sensación de seguridad que la adquisición de cosas no proporciona.  (…) La verdadera seguridad solo llega cuando estamos a gusto siendo quienes somos. La verdadera felicidad es un producto secundario de una vida bien vivida.


Para finalizar, cabe destacar que este año ha llegado a España su más reciente ensayo, “La sabiduría de Samuel” (2011), dónde el autor continúa la conmovedora historia entre un abuelo y su nieto que comparten sus descubrimientos sobre la empatía, la compasión, el coraje, la felicidad y el poder de la risa. Cuanto a mí, puedo decir que no creo que su lectura se encuentre en mis futuras opciones, aunque el primero me ha gustado. La verdad es que tiene mensajes muy interesantes y toca temas muy duros, pero, a la vez, presenta similitudes con una sesión en el psicólogo, y no creo que el segundo se aleje mucho de ese concepto.


Clasificación: Para reflexionar