2011 | 384 pp. | Versátil | 9788492929467

 

¿Por qué Las ranas también se enamoran? Si soy sincera, este libro me había picado la curiosidad desde que empecé a ver las expectativas por la blogosfera en torno a su publicación; y es que su título y portada son de lo más llamativo, aunque confieso que no suelo leer nada de este género literario. Así, cuando desde el blog Estrellas y Páginas lo han propuesto para una lectura conjunta, no conseguí resistirme y terminé apuntándome.


 “- Creo que debes de dejar de buscar al príncipe azul…¿aún no te has dado cuenta que el mundo está lleno de ranas? (…) – Perfecto. Pues a partir de ahora jugaremos al juego de la rana. – ¿Cuál es el juego de la rana? – Como el de la oca. Pero esta vez se dice: de rana en rana y busco otro porque me da la gana.”


Impresiones:Las ranas también se enamoran” cuenta la historia de Marta Rodríguez, una joven madre soltera que trabaja en el taller de moda flamenca de Lola Herrera en Madrid, y su rana inglesa de sangre azul, Philip. A este encantador elenco se suman sus mejores y divertidos amigos, Patricia y Adrian, y su hija Vanesa, que como cualquier adolescente se revela algo egoísta y rebelde. Sin embargo, y como en los romances de los cuentos de hadas, su historia desde el momento en que se cruzan, por segunda vez, en la feria de Sevilla, estará marcada por contratiempos, mal entendidos, e instantes de tórrida y arrebatadora pasión. Como se puede observar el argumento no gana en originalidad, pero la torpeza de Marta en los primeros capítulos, el juego de seducción, sincronía y desencuentro que entablan los protagonistas, y sus muestras desmedidas de orgullo harán las delicias de los lectores que buscan una lectura ágil, divertida y soñadora. Si algo le hay que reconocer a la autora es su capacidad para definir y perfilar a los personajes, explotar al detalle las contrariedades de los sentimientos humanos y arrebatar sonrisas y algunas carcajadas a su público. Desde mi experiencia personal, puedo decir que hacía tiempo que no me reía tanto con un libro en las manos. 


Como ya viene siendo habitual en este género literario, la novela está ambientada en centros urbanos cosmopolitas, en concreto Madrid y Londres. En cada uno de estos escenarios, el lector asistirá a fiestas suntuosas, se instalará en casas exuberantes y, sobre todo, se enfrentará a las contradicciones de clases. Asimismo, “Las ramas también se enamoran” no deja de ser una encarnación perfecta, pero a la vez más cercana al lector, de historias tan conocidas y aclamadas como “El diario de Bridget Jones” o “Sexo en Nueva York“, por medio de la integración del componente sociocultural nacional en los elementos lingüísticos, conductuales y sociales. En esta línea interpretativa, cabe aún advertir que la autora recorre con mucha frecuencia, tal vez de forma excesiva, a un lenguaje popular plagado de expresiones coloquiales y andaluzas, que a mí, en especial, me tenían algo despistada. No obstante, el mismo parece diluirse a la medida que avanza la trama, lo que supongo que es de agradecer entre los lectores no nativos.


Cambiando de tercio, la novela está narrada en la tercera persona y estructurada en capítulos cortos; presenta una narración ligera y fluida, y alterna el dialogo y la descripción. Por ello, podría decirse que es una novela ideal para el público femenino desconectar en vacaciones o disfrutar cuando el tiempo escasea, porque a pesar de incitar el mismo a seguir leyendo, tampoco crea ningún inconveniente a la hora de cerrarla, abrirla más tarde y recuperar el hilo argumental.


En síntesis, “Las ranas también se enamoran” es una novela fresca, que consigue fácilmente captar el interés del lector, divertirlo y hacerlo soñar. Probablemente con el paso del tiempo, en unos pocos años, no nos acordaremos de ella, pero durante su lectura será inevitable que la mayoría no se sienta vulnerable ante el deseo de vivir también en un mundo color de rosa.

 

Megan Maxwell (Nüremberg, Alemania, 1965) es el seudónimo bajo el que escribe Carmen Rodríguez del Álamo, una romántica empedernida nacida en Alemania, pero criada por su madre y su familia  en Madrid. Durante años trabajó como secretaria, hasta que por causas del destino, un buen día decidió escribir novelas románticas, siendo “Te lo dije” (2009) su primera publicación. En 2010 ganó el Premio Internacional de la Novela Romántica Seseña y en 2011 el Premio Internacional Dama de Clubromantica.com.

 

Clasificación: Divertida y muy muy entretenida