2009 | 192 pp. | Península | 9788483078853

 

¿Por qué Los invisibles de Kolda? Si, desde aproximadamente el año 2005, los medios de comunicación, académicos e institucionales levantaban la voz ante la llegada masiva de inmigrantes africanos a la frontera sur de la Unión Europea, más recientemente el debate tanto político como público se ha derivado a otros núcleos de interés, como la crisis de refugiados en el espacio Schengen a causa de la “Primavera árabe” o la actual recesión económica que rompe el optimismo de las poblaciones autóctonas. Sin embargo, no por ello deja de ser pertinente rememorar la historia de aquellos cuyos sueños se han visto frustrados por condicionamientos sociales, políticos o, simplemente, por la fuerza del destino. Así hoy he decidido traeros el primer libro de no ficción del año, “Los invisibles de Kolda“, que arroja alguna luz sobre esas sonrisas infinitamente blancas que hacen acto de presencia obligatoria en los mercadillos, las entradas de los supermercados, las playas plagadas de turistas o las calles más transitadas de toda España.


En África no hay fronteras; ni siquiera entre la vida y la muerte” – Leopold Sedar Senghor


Impresiones: En Los invisibles de Kolda“, José Naranjo trata de reconstruir una de las peores catástrofes en la historia de la inmigración clandestina hacía España, que culminó con el desaparecimiento de unos ciento y sesenta jóvenes senegaleses en la ruta marítima de los sueños frustrados hacía las islas Canarias en 2007. Para ello, el periodista viajó, junto al fotógrafo Magec Mostesdeoca, un año después al sur de Senegal, provincia de Kolda, con el propósito de realizar un reportaje periodístico sobre el accidente del cayuco en que viajaban los desaparecidos. Ahí se entrevistó con familiares y amigos de las víctimas, habló con representantes de algunas entidades locales y registró los testimonios en Lleida de aquellos que primeramente han sido conscientes de que ni la adivinación africana había protegido a los jóvenes del infortunio.


El libro comienza con una presentación de las motivaciones del autor, dando paso enseguida a un retrato emotivo y, a la vez, asombroso de los hechos, y terminando con una pequeña bibliografía de las fuentes consultadas. Respecto a este último punto, y como suele ser habitual en este género de trabajos, cabe destacar que resulta imposible confrontar las fuentes sobre las cuales se documentó el autor, dada la falta de conexión estricta entre las citas textuales a lo largo del texto y las referencias bibliográficas presentadas en las últimas hojas. No obstante, y salvo esta excepción, creo que resulta muy enriquecedor comprender el “efecto llamada” de los pocos afortunados que logran “triunfar” en el país de destino, la importancia de las remesas en economías de subsistencia, las implicaciones de los procesos de repatriación forzada, el papel de los centros de acogida de los menores no acompañados y los demás temas conexos, de índole social y política, que no impiden que muchas de las familias en origen pongan trabas a estas prácticas. 


En este mismo sentido, hay dos menciones en el texto que creo que merecen la pena ser rescatadas: la primera es cuando José Naranjo, ya en las últimas páginas, ofrece una cronología abreviada de las cifras año a año de los accidentes más sonados y de los que se tienen más datos de esta década de muertes en el mar; y la segunda, cuando hace referencia a una publicación que podrá interesar a todos los que deseen profundizar en el tema. Aquí me refiero, en concreto, al libro autobiográfico “La tierra prometida“, de Pathé Cissé, que llegó al sur de Tenerife el 1 de agosto de 2006 a bordo de un cayuco. Su publicación se debe esencialmente al empeño de una psicóloga de la Cruz Roja, que recibió los primeros cuatro folios sueltos de su propia historia que escribió durante los treinta largos días de internamiento en el campamento militar de La Isleta, y lo animó a continuar. En palabras del propio autor, “su historia es una historia de superación, de empeño y de sacrificio, palabras que también nos hablan de África y sus gentes“. 


Ya para finalizar, he de decir que mientras era confrontada con este crudo relato fue inevitable que no me acordara de la magnífica obra del periodista Ryszard Kapuscinski, “Ébano“, que nos acerca a la belleza de África a través de su mirada y entender. Sin embargo, las semejanzas se limitan al escenario de fondo, una vez que la primera hace referencia a un tema mucho más actual y su redacción se puede comparar a un reportaje periodístico. En otras palabras, si en “Ébano” existen descripciones y fragmentos capaces de despertar los cinco sentidos del lector, en “Los invisibles de Kolda” son las palabras francas de algunos de sus protagonista que le abren nuevos horizontes:


“Las pocas veces que habían hablado con él les contaba cosas que no entendían. Que si era menor de edad, que si los papeles, que si estaban en un centro y no le dejaban trabajar…”¿Cómo no va a poder ganarse la vida un joven fuerte y sano?” – Sidi Drame y Diana Tounkara sobre su hijo Aboubacar Drame


En resumen, “Los invisibles de Kolda” es un texto que levanta con sutileza el telón sobre uno de los problemas de gravedad extrema de la sociedad contemporánea, que colocó a la prueba los intentos de configurar un espacio europeo de cooperación contra la inmigración irregular, la eficacia de las medidas adoptadas por el gobierno español y que todavía hoy define el triste futuro de familias aferradas a la miseria y al doble sentido de la pérdida de los hijos primogénitos. Por todo ello, recomiendo su lectura a todos los interesados en el tema de las migraciones internacionales, aunque advierta que la misma deberá ser acompañada de un juicio crítico y reflexivo ante algunos de los datos facilitados por su autor.

 

José Naranjo Noble (Telde, Gran Canaria, 1971) es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, lo que ha permitido seguir profesionalmente el fenómeno de la inmigración africana hacia Canarias, tanto desde la óptica de las Islas como desde los países de origen y tránsito de los irregulares. Así, para elaborar sus reportajes, publicados en diversos medios de comunicación, ha viajado por el sur de Marruecos, el Sahara, Argelia, Malí, Senegal, Gambia, Cabo Verde y Mauritania, donde ha recogido los testimonios de centenares de personas. Por este trabajo le fueron concedidos los premios Antonio Mompeón Motos de Periodismo 2006 y el Premio Derechos Humanos del Consejo General de la Abogacía Española 2007, en este caso junto al también periodista Nicolás Castellano. Además ha publicado también “Cayucos” (2006), con el que fue finalista del Premio Debate, y es co-autor de los libros “Inmigración en Canarias. Procesos y estrategias” (2008) y “Las migraciones en el mundo. Desafíos y esperanzas” (2009).

 

Clasificación: Un relato que levanta con sutileza el telón del drama de los flujos de la migración irregular hacía España, y ofrece un bonito homenaje a las víctimas de infancias rotas y sueños frustrados