1. Lectura actual: A finales del mes de abril empecé a leer Fernando Pessoa – casi una autobiografía. Un libro inspirador, un trabajo de investigación bestial, que te obliga a tener siempre cerca un bolígrafo, un cuaderno y un set de coloridos post-its para apuntar divertidas curiosidades, versos sueltos o algún datos histórico. Aunque todavía voy por la mitad, estoy firmemente convencida de que será una de mis mejores lecturas del año 2012. 


2. Últimas lecturas: De un total de siete libros leídos durante el presente mes, merecen hoy aquí un lugar de destaque Amarillo, de Félix Romeo, y Los mutilados, de Hermann Ungar.


3. Adquisiciones y próximas lecturas: Como he anunciado a finales de abril, este mes dedico esta última página a los libros que me he traído a casa durante las visitas que he emprendido a las distintas ferias del libro.


Por motivo de calendario, la primera parada fue en la 82ª edición de la Feria del Libro de Lisboa que transcurrió entre los días 24 de abril y 13 de mayo en el Parque Eduardo VII. En esta ocasión, tras un paseo nocturno de tres horas bajo el frío y la lluvia que parecían confirmar el dicho “En abril aguas mil”, he aprovechado para hacerme con algunos libros que tenía apuntados a mi lista de deseos, además de algún ejemplar original de autores portugueses. El primero de ellos fue La perla de John Steinbeck, una recomendación de Mientrasleo, que precisamente ese día había sido seleccionado como el “libro del día” y gozaba de un descuento del 40%. Posteriormente, y gracias a la insistencia de un joven librero, he sucumbido a la tentación de adquirir otras tres novelas en un único expositor: Purga, de la escritora finlandesa Sofi Oksanen; El mapa y el territorio, de Michel Houellebecq; y, O Remorso de Baltasar Serapião (que todavía no está disponible en castellano), de Valter Hugo Mãe, uno de mis autores revelación en 2012. A todo esto hay aún que sumarle El señor de las moscas, de William Golding, publicado originalmente en 1954, y Un hombre: Klaus Klump – La máquina de Joseph Walser, la primera y tercera entrega de la serie de los libros negros de Gonçalo M. Tavares ahora disponibles en un único volumen.


Sin embargo, esto no se ha terminado por aquí. Coincidiendo con la celebración de mi cumpleaños, también se ha unido a la familia un libro muy especial, y que tenía bajo la mira desde que tomé conocimiento de su publicación en Portugal. Hablo de Fernando Pessoa – casi una autobiografía, escrito por el brasileño José Paulo Cavalcanti Filho y “que está llamado a crear una polvareda en el mundo de las letras“. En sus más de 700 páginas, el autor procede a la elaboración de un impresionante recorrido por la vida-obra del poeta, como resultado de un proceso de investigación que se extendió a lo largo de ocho años. En el se pueden encontrar numerosas referencias intertextuales, un trozo importante de la historia de la nación que lo vio nacer, y, como no podría ser de otra manera, un análisis exhaustivo (o, hasta podría decirse, de relación causa-efecto) de los sucesos que dieron origen a los versos que todavía hoy inspiran pensadores, escritores y humildes lectores.


Pero luego además, fuera del círculo familiar, me han obsequiado un ejemplar de Saber perder, de David Trueba, y otro de Los mutilados, de Hermann Ungar, el gran escritor olvidado de la generación de Kafka.

Y, ya para cerrar la contabilidad de este mes, el último en incorporarse a mi biblioteca personal fue Mendel el de los libros, de Stefan Zweig, con motivo de una corta visita dominguera a la tradicional Feria del Libro Antiguo y de Ocasión en Madrid.


4. Hallazgos y novedades: Son muchas las novelas que inundan las estanterías de las librerías cada mes, pero no todas son capaces de despertar nuestra atención.


Así para este boletín he seleccionado dos que me parecieron especialmente interesantes. La primera es La librería ambulante, de Christopher Morley (Periférica Editorial), escrita en 1917, que parece estar dirigida a todos aquellos que creen en la literatura como forma de consuelo y también en los libros como amigos y maestros. Y, la segunda es Un blues mestizo, de Esi Edugyan (Alba Editorial), finalista del Man Booker Prize en 2011. Según cuenta la sinopsis, “Estamos en Paris en 1940. Los nazis, que acaban de invadir la ciudad, detienen en un café a un extraordinario trompetista de jazz. Nunca más se supo de él. Se llamaba Jerónimo, tenía veinte años y era ciudadano alemán de raza negra. Cincuenta años después, Sidney Griffiths, miembro de su grupo de jazz y el único testigo que lo acompañaba, todavía se niega a hablar de aquella noche. Chip Jones, otro compañero de la banda, visita a Sid y le cuenta que ha recibido una extraña carta. A partir de ese momento, Sid empieza un intenso viaje hacia la redención“. ¿Qué os parece? ¿Habéis leído alguna?


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