2010 | 216 pp. | Porto Editora | Matteo perdeu o emprego| 9789720042903  | Sólo disponible en portugués

 

¿Por qué Matteo perdeu o emprego(Matteo perdió su empleo)? Gonçalo M. Tavares, vencedor de numerosos premios internacionales y con más de una treintena de publicaciones a sus espaldas, es ya considerado por la crítica como el escritor prodigioso de las letras lusas del siglo XXI. Su obra, editada hasta ahora en 45 países y elogiada por Saramago y Vila-Matas, constituye un universo literario único, lúdico e inagotable, poblado de significaciones metafóricas, y seres fascinantes y fracturados inmersos en realidades enrevesadas. En una entrevista al CL-online, él mismo dijo que con ciertos libros intenta interferir en la existencia de las personas y, efectivamente, esto no se puede clasificar apenas como una declaración de buenas intenciones; cada vez que se cierra un libro suyo, se abre una ventana a la introspección humana. Por todo ello, hoy traigo aquí una de sus últimas publicaciones (aunque la misma no esté todavía disponible en castellano), porque me temo que es imprescindible que, tarde o temprano, lo conocéis y os dejéis envolver por su voz innovadora y su inigualable capacidad plástica.


El mundo es un juego para el vocabulario de un niño, ya una determinada hoja de árbol o un microbio- estas cosas exigen el largo discurso de un especialista” (traducción de José Martín)


Impresiones:Matteo perdeu o emprego” es un libro singular e ingenioso, compuesto por dos partes claramente diferenciadas. La primera agrupa 25 microrrelatos sumamente inquietantes y originales, construidos alrededor de un mosaico de personajes con nombres judaicos (supuestamente retirados de un trabajo del fotógrafo Daniel Blaufuks) y episodios absurdos que jamás terminan en un final feliz. Y es precisamente a partir de cada uno de los minúsculos pormenores que originan esos desenlaces pesimistas que se configura la siguiente historia. Su lectura posiciona el lector en el centro de una especie de laberinto circular y simbólico – que al final se revelará elíptico -, que le permitirá disfrutar de una experiencia de inmersión total y le obligará a aferrarse a la racionalidad para superar cada obstáculo sin enloquecer en el intento.


No obstante, si a lo largo de esta primera parte cada pieza parece ser el simple producto de su caprichosa imaginación, en la segundaintitulada “Notas sobre Matteo perdeu o emprego“, Gonçalo Tavares brinda al lector un guía de ayuda a la lectura de esta estimulante propuesta, desde una perspectiva más bien subjetiva. Con buen criterio algunos dirán que esto puede resultar algo esnob, pero lo cierto es que a un genio (casi) todo se le consiente, ¿verdad?


Sin ánimo de repetir la ambigüedad de ciertas divagaciones intelectuales del autor, a continuación se exponen algunos ejemplos ilustrativos que corroboran todo lo dicho anteriormente. En mi opinión, hay algunos relatos que merecen aquí un lugar de destaque por avalaren, de forma incuestionable, sus facultades poéticas y creadoras. Me refiero, por ejemplo, al del señor Glasser, un hombre de cuarenta años con un corazón artificial externo que pesa más de viente kilos y se parece a la batería de un camión. De hecho, ¿no es eso lo que todos buscan: localizar su última batería y saber cómo se carga? O el de Goldstein, un ciego fascinado por las sustancias químicas escasas que figuran en la tabla periódica, hasta el punto de exigir que su novio la lleve tatuada en braille en la  espalda. Porque, como indaga el propio autor, “en el siglo XXI: ser racional es ver“. O aún el de Helsel, con una peculiar afición por coleccionar y almacenar cucarachas en un ambiente controlado. Y, ¿qué puede perturbar esta exactitud asociada a la contabilidad de invisibilidades y hechos irrepetibles? La muerte. “Una situación similar frente a un desastre: un frasco de tinta que por impericia se derrumba sobre una hoja de cálculo de la que no tenemos copia“. En concreta referencia a este último, confieso que su lectura me costó, pero, como escribió Borges, “la curiosidad pudo más que el miedo“.


A todo ello se suman además rotundas circulares y cuadradas, encuestas sin espacios en blanco para las respuestas y una “barca de la razón” que facilita la huida de la isla de los locos.


Sin embargo, mismo antes de llegar al epílogo, hay un momento en que la incoherencia e incomodidad aparente de su discurso son iluminadas por un rayo de lucidez, que ofrece una pista sobre su verdadera intención. A la altura de la letra H del abecedario, Gonçalo Tavares escribe sobre Holzberg, aunque parece que le habla directamente al lector, a esos espectadores de ojos vendados, artesanos de lo invisible, incentivándole a hacer uso de la razón y la imaginación, y a mantenerse atento a los más mínimos detalles.


Sentado todo lo anterior, no puede pasar inadvertido el hecho de no haber aquí cualquier referencia a Matteo, el personaje que aparece en la portada del libro. Y, ¿por qué? Porque, como explica el autor, no estamos preparados para conocer todo desde el principio y, por ese motivo, continuamos y hacemos preguntas. En suma, este desconcertante fragmento condensa y desmitifica el objetivo del ejercicio especulativo al que el lector se enfrenta en estas páginas. Folios donde se asocian relatos espeluznantes con imágenes siniestras que, obedeciendo a una jerarquía alfabética, el lector devora sin apenas darse cuenta.


Por último, cabe señalar que muchas de las características que se han observado en sus trabajos anteriores (la mayoría disponibles en castellano) están presentes en esta excéntrica novela: una escritura brillante y concisa, con pinceladas de humor negro; una capacidad admirable de crear seres inverosímiles y hacerlos vivir según los dilemas morales de nuestro tiempo; y una habilidad irrefutable para despertar la curiosidad del lector y obligarlo a seguir adelante. 


En definitiva, “Matteo perdeu o emprego” es así un desafío literario e intelectual (por veces, indescifrable), un juego de estimulación sensorial, un duelo entre la razón y la pasión. Un libro que constituye más una grata sorpresa de un autor excepcional que merece la pena descubrir.

Gonçalo M. Tavares (Luanda, 1970) es autor de una personalísima obra – novelas, poesía, teatro o pequeñas ficciones, que agrupa en torno a varias serie como los Libros negros – “Un hombre: Klaus Klump“, “La máquina de Joseph Walser“, “Jerusalén” y “Aprender a rezar en la era de la técnica” –, El barrio o los Bloom Books. En diciembre de 2001 publicó su primer libro. Desde entonces ha recibido los premios literarios más importantes de la lengua portuguesa: el Portugal Telecom 2007 (de Brasil), el José Saramago 2005 y el LER/Millennium BCP 2004; así como el Branquinho da Fonseca de la Fundação Calouste Galbenkian y el del diario Expresso, además del Premio Revelación de Poesía de la Associação Portuguesa de Escritores «Camilo Castelo Branco». También ha cosechado galardones como el Premio Internacional Trieste 2008 en Italia y ha sido finalista del Cévennes 2009 a la mejor novela europea en Francia. Sus libros han dado origen a obras de teatro, instalaciones artísticas y óperas.

 

Conclusión: Gonçalo M. Tavares es un escritor soberbio, un talentoso artista plástico de las letras impresas; desde luego, muy recomendable