2012 | 296 pp. | Tusquets Editores | 9788483834282

 

 ¿Por qué Lo que no está escrito? Dice Reig que “cada acto de lectura es único, irrepetible: convierte un cuerpo, una novela, en algo distinto, porque siempre leemos “lo que no está escrito” y, al leer, como al escribir, descubrimos algo de nosotros mismos que quizá preferiríamos no saber”.


“¿Cómo podía uno protegerse de las buenas intenciones? No había escapatoria. Cuando el arma de ataque era el interés, la cobardía o el egoísmo, uno podía devolver el golpe. Contra los mejores propósitos en cambio no había defensa.”


Impresiones: Siete años después de un largo y penoso proceso de divorcio, Carmen permite que su hijo adolescente, Jorge, pase un fin de semana con su padre, a quien apenas conoce, en un antiguo refugio en medio de la Sierra de Guadarrama. Pero, lo que comienza siendo una amena aventura para fortalecer las relaciones entre padre e hijo se convierte rápidamente en una sospechosa y peligrosa transacción, puesto que Carlos, antes de marcharse, le deja el manuscrito de su primera novela, negra, sórdida y vulgar, intitulada “Sobre la mujer muerta”.


A partir de ese momento, Carmen, profesional del sector editorial, vuelca toda su atención en la lectura de dichas páginas. Y, de pronto, se ve sometida a una tensión insólita motivada por las excesivas e inquietantes coincidencias que encuentra entre su trama y personajes, y su pasado reciente. En ellas se cuenta la historia del secuestro de Beatriz, una joven de buena familia, orquestado por Antonio Riquelme, un don nadie que se dedica a pequeños atracos y sigue esperando la oportunidad de hacer algo grandioso. Dicha oportunidad se plantea cuando Beatriz, una de sus víctimas, le llama al móvil robado y marcan un encuentro para proceder a la devolución. Sin embargo, las diferencias sociales entre ellos son evidentes y Toni, quien se siente verdaderamente humillado, decide que es el momento de dar un paso más en su carrera criminal. Para ello, entra en contacto con su protector, el Letrado, que forja el plan de secuestro y convoca a una pandilla del barrio, donde todos se conocen.


Como se puede intuir, la novela aborda el tema de la degradación de las relaciones entre padre y hijo en el seno de una familia disfuncional, a causa del egoísmo de sus miembros. En cierta medida, la conjugación de estos elementos recuerda la obra debut de David Vann,Sukkwan Island”. No obstante, en mi opinión, “Lo que no está escrito” está dirigida a un público más amplio, puesto que el autor no logra recrear una atmósfera claustrofóbica, sino un ambiente sucio, mezquino y repulsivo de suspense e intriga.


Narrada con un lenguaje coloquial, la novela está organizada en capítulos cortos, en los que se alternan metódicamente los puntos de vista de los distintos protagonistas (Carmen, Manuscrito – Toni, y Carlos). Además estos dos últimos se enlazan entre ellos a través de una serie de instrucciones para ir completando un crucigrama y sus respectivas soluciones. Dicho planteamiento confiere ritmo a la historia, además de asegurar la unidad de contenido y la eficacia de los juegos de paralelismos entre las diferentes sub-tramas. 


Los personajes, tanto de la novela como del manuscrito, también están bien perfilados, atendiendo a su caracterización como individuos perturbados, emocionales, egoístas e inmaturos. Sin embargo, hay aquí, en mi opinión, un elemento claramente disonante. Carmen, una de las protagonistas principales de la novela, se presenta como el nexo de unión de las diferentes historias que se suceden, pero poco más. Además es un personaje que pierde fuerza y credibilidad a medida en que se avanza en la lectura, adoptando una actitud pasiva frente a los trágicos acontecimientos que le rodean.


En suma, “Lo que no está escrito” es una historia pesadillesca y entretenida, que acorta las distancias entre realidad y ficción. Pero, además, es un texto que, de forma original, compagina el inherente componente de crítica social que caracteriza el género de la novela negra, puesto que Reig equipara descaradamente la institución familiar a las asociaciones de delincuentes.

 

Rafael Reig (Cangas de Onís, Asturias,1963) vivió en Colombia durante su infancia, y estudió Filosofía y Letras en la Universidad Autónoma de Madrid. Dio clases de literatura en Nueva York, donde se doctoró, y en varias universidades norteamericanas. Es profesor de la escuela de creación literaria Hotel Kafka y colabora en diversas publicaciones, tanto en papel como digitales. Con “Todo está perdonado” ganó el VI Premio Tusquets Editores de Novela en 2010.

 

Conclusión: Un thriller psicológico, con una estructura original, que cuestiona de forma descarada el concepto de “familia”