2009 | 320 pp. | Debolsillo | Az ajtó | 9788483466520

 

El cariño es una emoción desarticulada por excelencia, y por eso se resiste a ser dosificada con prudencia.”


Impresiones: La puerta“, publicada originalmente en 1987, es una historia real novelada sobre una tempestuosa amistad entre una escritora húngara y su sirvienta, pero también es un hermoso homenaje a la caída de una leyenda de barrio, envuelto en un halo de misterio e intriga.


“He vivido con valentía hasta ahora y espero morir así, con coraje, sin mentiras, y para ello es necesario que declare de una vez por todas que yo maté a Emerenc. Yo quería salvarla, no destruirla pero eso no cambia nada.” (Magda)


Cuando Magda y su marido se trasladan a un nuevo vecindario de Budapest, su prometedora carrera profesional le incita a buscar a alguien en quien delegar las tareas domésticas. Ante ella se presenta Emerenc, una anciana robusta y vigorosa de pocas palabras, con un “pañuelo atado a modo de casco guerrero” y un delantal impecablemente almidonado. Pero, pese a las buenas referencias y su increíble eficiencia, sus manías y rarezas, y sus respuestas esquivas producen en Magda cierto temor e inquietud, que, de pronto, se convierten en una infantil obstinación por acceder a su reino unipersonal. Un reino gobernado y habitado exclusivamente por esta mujer altiva, caprichosa e imprevisible, que se irgue tras una puerta perpetuamente cerrada. Y, como en los más bellos cuentos para niños, la llave se había perdido hace tiempo en algún rincón del doloroso laberinto de sus sentimientos y múltiples traumas personales.


Magda Szabó no parece, en ningún momento, pretender con ello adentrarse en el terreno de la lucha de clases o de las ideologías políticas, sino más bien retratar lo cotidiano de las relaciones afectivas y el choque generacional entre dos mujeres con visiones muy distintas de la vida, la muerte, las épocas históricas que les tocó vivir, la religión y la cultura. En este sentido, la novela presenta alguna similitud con la aclamada obra de Sofi Oksanen,Purga”: también aquí el lector bebe de la humanidad impresa en la caracterización de los personajes (aunque, quizá, a veces esta también resulte demasiado empalagosa debido al dramatismo de algunos episodios y a los toques de absurdo acentuados por la pluma de la autora).


Cautivadora, emotiva y escrita con una prosa enérgica y cuidada, “La puerta” es una de esas novelas que entretienen e irradian ternura por medio de las palabras. Y, desde mi punto de vista, Emerenc es un personaje que no deja a nadie indiferente y que, muy probablemente, merece un lugar de destaque entre los más entrañables y carismáticos de la literatura europea del siglo XX.

 

Magda Szabó (Debrecen, 1917 – Budapest, 2008), considerada una de las mejores novelistas en húngaro del siglo XX, empezó a publicar después de la Segunda Guerra Mundial y fue represaliada al igual que su marido, el escritor Tibor Sziobotica, por los comunistas, aunque algunos años más tarde reanudó su obra y su proyección. “La puerta” (1987) es tal vez su novela más internacional, con la que ganó, entre otros, el Premio Femina.

 

Conclusión: Una novela recomendable en la que los afectos, el amor y el odio transitan por sus páginas con las manos entrelazadas


[Una recomendación de Rafa Gancedo y de José Martín]