1. Offuscatio recomienda: Mayo ha servido para recuperar buenas y viejas costumbres en lo que a lecturas se refiere. Así os recomiendo que deis un vistazo a la biblioteca James Salter, antiguo piloto de la Fuerza Aérea norteamericana y escritor tardío, prácticamente desconocido en España; y preferentemente después de las “tres de la tarde (cuando) las mesas de los restaurantes se han vaciado y el día ha empezado a apagarse” (Años luz, 1975). Su prosa es cálida y luminosa; sus libros, cuadros impresionistas de letras impresas y trozos del cotidiano.


Respecto a Cormac McCarthy y António Lobo Antunes, poco más se puede añadir. Fue leer sus primeras novelas y convertirlos en mis escritores de cabecera. Eso sí, en la segunda entrega de la trilogía de la frontera, En la frontera (1994), se descubre otra faceta McCarthiana. Su prosa es más sobria, y la historia menos violenta y oscura. Una reflexión similar podría aplicarse a la escritora húngara afincada en Suiza, Ágota Krisof, de quien ya he leído todas las obras que, hasta la fecha, se han publicado en castellano.


Ya Tiempo de vida (2010), de Marcos Giralt Torrente, ha sido la excepción a la regla. En este caso se trata de una novela autobiográfica, donde el autor retrata la compleja relación que mantuvo con su padre, el pintor Juan Giralt. Mi conclusión sobre la lectura no difiere demasiado de lo que, en su momento, comenté sobre El olvido que seremos (2007), de Héctor Abad Faciolince.


2. La cita de mayo: Solo hay una vida que merezca la pena vivir y yo he nacido para vivirla. Eso compensa todo lo demás.

En la frontera (1994), de Cormac McCarthy


3. Adquisiciones: Con la Feria del Libro de Madrid y de Lisboa a la vuelta de la esquina, mis adquisiciones librescas se han reducido sustancialmente durante el mes de mayo. Exceptuando la primera edición de la revista Granta Portugal (2013), con algunos inéditos de Fernando Pessoa, y Ebrio de enfermedad (2013), de Anatole Broyard, que corrieron por mi cuenta, llegaron a este buzón dos recientes publicaciones de la editorial Baile del Sol. El primero, cortesía del blog Un lector indiscreto, se intitula Los pies sucios (2013). En él, Edem Awumey pasa de la visión de París como el centro cultural lujoso y vibrante para centrarse en la parte oscura de la ciudad. El segundo, Graceland (2013), fue escrito por el nigeriano Chris Abani, exilado en los Estados Unidos, y cuenta la historia de un adolescente imitador de Elvis llamado igual que su ídolo que espera abrirse camino fuera del gueto. Desde aquí, mi sincero agradecimiento a Francisco y a la editorial.

Estantería mayo

4. Novedades editoriales: Recientemente, Mientrasleo ha llamado mi atención para una novela del norteamericano Edward Bunker, publicada en España el año anterior. Bajo el título Little Boy Blue (1981), la novela cuenta el periplo de Alex Hammond de los once a los diecisiete años. La historia de un «pequeño chico triste», como lo fue el propio Bunker, que pasa su «infancia huyendo de casas de acogida y reformatorios en la California de la Gran Depresión para ir en busca de su padre, un hombre deshecho e incapaz de ofrecer al hijo el hogar que necesita desesperadamente». No me digáis que no suena interesante.


Por último, antes de despedirme por hoy, hay aún que celebrar la traducción y la publicación en catalán de la primera epopeya portuguesa del siglo XXI, Un viatge a l’Índia (2013), de Gonçalo M. Tavares. Como escribió Pierre Assouline en un artículo publicado en Le Magazine Littéraire, «Se trata del tipo de libro raro que se conserva al fresco al terminar su lectura con la única perspectiva de volver a sumergirse en él  con un placer sensual intacto».