2010 | 128 pp. Tusquets | Reunion | 9788483835555

 

“Ingresó en mi vida en febrero de 1932 y ya no ha salido de ella. Desde entonces ha transcurrido más de un cuarto de siglo, han pasado más de nueve mil días , inconexos y tediosos, vacíos por la sensación del esfuerzo o el trabajo inútil…días y años, muchos de ellos tan muerto como las hojas musitas de un árbol seco.“


Impresiones: Tras el deleite que me proporcionó la lectura de “Paradero desconocido” (1938), de Kressmann Taylor, cuando Mientrasleo presentó  en su blog “Reencuentro” (1971), de Fred Uhlman, me he propuesto leerlo lo antes posible. Y, al posar los ojos en las primeras letras negras impresas,  envueltas en un halo de profunda melancolía, supe de inmediato que no me había equivocado.


En “Reencuentro”, Fred Uhlman pinta un cuadro de postal sobre la relación de amistad entre dos solitarios jóvenes alemanes de dieciséis años, de diferentes clases sociales, que empieza a florecer precisamente en el año que antecede la subida de Hitler al poder y, consecuentemente, la eclosión de la Segunda Guerra Mundial. Por un lado está Hans Schwarz, narrador de la historia e hijo de un médico judío de gran reputación, y, por otro, Konradin, un chico tímido y elegante, descendiente de un linaje de aristocráticos. De hecho, al principio, el autor los compara a dos jóvenes amantes, todavía con miedo recíproco, que dan largos paseos por la región de Suabia, a orillas del Danubio o del Neckar, y comparten con orgullo sus respectivas colecciones de libros y monedas griegas. No obstante, como sería de prever, esa etapa algo romanticista se convierte, a los pocos meses, en un perdurable recuerdo de una de las experiencias más preciosas y dolorosas de su vida, a la que se sucede un largo y penoso proceso de desarraigo. Proceso ese que conduce a Hans al exilio al otro lado del océano y lo aparta irremediablemente de los que se quedaran en esa tierra envenenada que un día también le perteneció.


Mis heridas“, escribe ya al final el protagonista, “no han cicatrizado, y quienes me traen el recuerdo de Alemania no hacen más que frotarlas con sal“.


Como queda patente, “Reencuentro” es una de esas novelas en miniatura que ofrece una trama sencilla, de las que se saborean línea a línea y que, aunque se conozca el desenlace, son capaces de sorprender. Sin embargo, también es reseñable que, pese al magnífico arranque y al efecto de golpe que suscita la última línea, le falta la emotividad y la profundidad que convierten a “Paradero Desconocido” en esa pequeña joya literaria que debería figurar en cualquier estantería poblada de algunos de los gruesos tomos que se han escrito acerca de esta funesta época de la Historia.

 

Fred Uhlman (Stuttgart, 1901 – Londres, 1985),escritor y pintor alemán de origen judío, huyó de Alemania tras el auge del régimen nazi. Tras un corto paso por Francia y España, Uhlman  llegó a Inglaterra, donde acabó estableciéndose. De entre su obra narrativa cabe destacar “Reencuentro“, que contiene elementos característicos del género autobiográfico, “Un alma valerosa” (1993) y “El retorno” (1997). 

 

Conclusión: Mi recomendación: leed primero “Paradero desconocido” y luego, pasado algún tiempo, “Reencuentro