En el culo del mundo, de António Lobo Antunes (1979):

Porque siempre he estado aislado, Sofia, durante la escuela, el instituto, la facultad, el hospital, el matrimonio, aislado, aislado con mis libros demasiado leídos y mis poemas pretenciosos y vulgares, el ansia de escribir y el tormento de no ser capaz, de no lograr traducir en palabras lo que deseaba gritar al oído de los otros y que era Estoy aquí, Miradme que estoy aquí, Oídme hasta en mi silencio y comprended, pero no se puede comprender, Sofia, lo que no se dice, las personas miran, no entienden, se marchan, conversan unas con otras lejos de nosotros, olvidadas de nosotros, y nos sentimos como las playas en octubre, deshabitadas de pies, que el mar asalta y deja en el balanceo inerte de un brazo desmayado. Siempre he estado solo, Sofia, incluso en la guerra, sobre todo en la guerra, porque la camaradería de la guerra es una camaradería de generosidad falsa, hecha de un inevitable destino común que se sufre en conjunto sin que en realidad se comparta (…)” 

 

Fotografía: Manu Arenas