Posts from the “Páginas sueltas” Category

Y el sol arde con tonos sangrientos a medida que se pone …

Posted on marzo 16, 2014

“Luego llegó el verano. Un verano renqueante bajo el peso de la floración, pesados girasoles lloraban inclinados sobre las vallas; los iris se enroscaban y se resecaban por los bordes, lejos de sus corazones morados; las mazorcas de maíz dejaban caer sus melenas doradas alrededor de sus tallos. Y los chicos. Los guapos, guapísimos chicos que salpicaban el paisaje como piedras preciosas, rompían el aire con sus gritos en el campo y espesaban el río con sus relucientes espaldas húmedas. Hasta sus pisadas dejaban estelas de olor a humo detrás.” – Sula  (1973), Toni Morrison Anuncios

Páginas sueltas #23: La soledad de los prisioneros libres

Posted on agosto 1, 2013

En el culo del mundo, de António Lobo Antunes (1979): “Porque siempre he estado aislado, Sofia, durante la escuela, el instituto, la facultad, el hospital, el matrimonio, aislado, aislado con mis libros demasiado leídos y mis poemas pretenciosos y vulgares, el ansia de escribir y el tormento de no ser capaz, de no lograr traducir en palabras lo que deseaba gritar al oído de los otros y que era Estoy aquí, Miradme que estoy aquí, Oídme hasta en mi silencio y comprended, pero no se puede comprender, Sofia, lo que no se dice, las personas miran, no entienden, se marchan, conversan unas con otras lejos de nosotros, olvidadas de nosotros, y nos sentimos como las playas en octubre, deshabitadas de pies, que el mar…

Páginas sueltas #22: Largas cartas húmedas de amor

Posted on junio 20, 2013

Memoria de Elefante, de António Lobo Antunes (1979): “Largas cartas húmedas de amor“ “Te amo tanto que no sé amarte, amo tanto tu cuerpo y lo que en ti no es tu cuerpo que no comprendo por qué nos perdemos si a cada paso te encuentro, si siempre al besarte besé más que la carne de la que estás hecha, si nuestro matrimonio se consumió de juventud como otros de vejez, si después de ti mi soledad se acrecienta con tu olor, con el entusiasmo de tus proyectos y con la redondez de tus nalgas, si me sofoco con la ternura de la que no logro hablar, aquí en este momento, amor, me despido y te llamo sabiendo que no vendrás y deseando que…