Entradas etiquetadas como “25 españoles

«Plenilunio» de Antonio Muñoz Molina

Publicado el octubre 10, 2012

2006 | 400 pp. | Alfaguara | 9788420471266   ¿Por qué Plenilunio? Hoy no vengo aquí a hablaros de una novedad editorial, ni tampoco de una novela policíaca al uso; sino todo lo contrario. «Plenilunio«, publicado originalmente en 1997, ha sido mi primera experiencia con Antonio Muñoz Molina. Y, pese a las numerosas críticas que dudan de su excelencia, en mi caso ha sido una experiencia maravillosa por varios motivos. «Imaginaban un fantasma al que habían dotado con todos los atributos abstractos de la crueldad y el terror, y al mismo tiempo sabían, aunque difícilmente aceptaban pensarlo, que no era una sombra de película en blanco y negro, ni uno de los tenebrosos ladrones de niños de las leyendas de otros tiempos, sino alguien idéntico…

«El olvido que seremos» de Héctor Abad Faciolince

Publicado el octubre 2, 2012

2007 | 288 pp. | Seix Barral | El olvido que seremos | 9788432250736    ¿Por qué El olvido que seremos? Me he tropezado con este libro por casualidad. De forma ocasional, me gusta leer los suplementos culturales de los periódicos y, durante el verano, he encontrado una crítica que terminaba con estas frases sobre una de las última novela de Héctor Abad Faciolince, «Basura«: «en la página 177, cuando decide comer cualquier cosa antes de ir a dormir (actividades nunca antes referidas), el narrador deja el aviso: «porque yo también como y también duermo». Apetece preguntar: ¿en serio?«. Y así fue como conocí la novela que hoy os traigo hasta aquí. «Es una de las paradojas más tristes de mi vida: casi todo lo que…

«Lo que no está escrito» de Rafael Reig

Publicado el septiembre 25, 2012

2012 | 296 pp. | Tusquets Editores | 9788483834282    ¿Por qué Lo que no está escrito? Dice Reig que «cada acto de lectura es único, irrepetible: convierte un cuerpo, una novela, en algo distinto, porque siempre leemos “lo que no está escrito” y, al leer, como al escribir, descubrimos algo de nosotros mismos que quizá preferiríamos no saber”. «¿Cómo podía uno protegerse de las buenas intenciones? No había escapatoria. Cuando el arma de ataque era el interés, la cobardía o el egoísmo, uno podía devolver el golpe. Contra los mejores propósitos en cambio no había defensa.» Impresiones: Siete años después de un largo y penoso proceso de divorcio, Carmen permite que su hijo adolescente, Jorge, pase un fin de semana con su padre, a…