2012 | 106 pp. | Mondadori | L’Alcool et la Nostalgie | 9788439724810   «Los viajeros son un ejército ocioso en perpetua derrota.« Impresiones: Leí “El alcohol y la nostalgia” con el mismo entusiasmo con que leí, meses antes, “Amarillo” (2008) de Félix Romeo. Embriagada por la musicalidad casi poética, la ira de la incomprensión y la tristeza melancólica de su pluma me he dejado llevar. A raíz de ello, me subí al mítico tren Transiberiano, que partía de Moscú en dirección a Novosibirsk, en compañía de un escritor desilusionado y envenenado por la dulce droga de la memoria – Mathias – y un fantasma de carne y hueso, y me quedé con la sensación de que el trayecto era mucho más corto que su…