2011 | 384 pp. | Martínez Roca | Lullaby | 9788427038578

 

¿Por qué Colgado en tus manos? Con motivo de mi participación en la lectura conjunta organizada por Laky, del blog Libros que hay que leer, en colaboración con la Ediciones Martínez Roca, a lo largo del mes de noviembre, aquí os dejo hoy mi opinión personal sobre el libro seleccionado. Además del sorteo que me facilitó la participación, hacia tiempo que no leía nada de este género literario y esto ha constituido una oportunidad estupenda para retomarlo. 


“Y de pronto mi ira se convirtió en hielo, y el frío invadió mi cuerpo. Nunca me había sentido tan triste y sola en mi vida. (…) Estaba completamente sola, atrapada en medio de la miseria más abyecta, la tristeza más dura e implacable que había sentido nunca”


Impresiones: Necesariamente he de iniciar estas palabras introductorias resaltando que esta novela no ha conseguido sorprenderme, aunque antes de detenerme en ello prefiero ubicar el lector en el argumento que se desarrolla en sus páginas. “Colgado en tus manos“, clasificado como un thriller psicológico, nos acerca a un drama vertiginoso de una madre que ha sido forzosamente separada de su hijo pequeño durante dos semanas. Jessica, que solo recientemente se recuperó de su depresión derivada del embarazado de Louis, ve su vida empezar a desmoronarse cuando descubre que su hijo pequeño y su marido Mickey han desaparecido misteriosamente durante una visita al Museo Nacional Británico de Arte Moderno (más conocido como la Tate Modern). A partir de aquí comienza a aparecer una serie de personajes secundarios de su círculo íntimo familiar, así como de la estructura policial a cargo de la investigación del secuestro de Louis. Dentro del primer grupo destacan su hermana mayor Leigh y su hermano Robbie, adicto a las drogas y que se había perdido por el mundo unos cuantos años, además de la ex-mujer de Mickey, Agnes, de origen noruego y cuya aparente elegancia y sofisticación encubren una vulnerabilidad extrema, mientras del segundo el protagonismo se lo lleva el inspector Silver, seguido de la paciente Deb, siempre dispuesta a darle la mano a Jessica o hacerle un té para apaciguar los momentos de mayor tensión.


La base de la novela y el elenco de personajes son un poco más amplios, pero aquí me he remitido a lo esencial con el propósito de no desvelar demasiado. En todo caso, no está de más en este momento señalar que las ubico en la categoría de personajes secundarios puesto que la autora no ha profundizado en la caracterización de cada una de ellas, a excepción de la protagonista. Asimismo, el lector solamente se quedará con la percepción superficial y sospechosa de Jessica – la narradora de la historia – sobre cada una, a la medida que entran y salen de su casa, ya sea para ofrecer su compasión o comunicar los avances de la investigación. 


Desde otra óptica, la novela está escrita con un lenguaje sencillo (a veces vulgar), directo y por lo tanto fácil de leer. Además hay que reconocer que la autora no deja ningún detalle sobre el estado psicológico de Jessica a la imaginación del lector. No obstante lo anterior, en mí opinión, el problema de Seeber es que tarda demasiado en meterse en la historia. Es decir, creo recordar que solo después de leer más de cien páginas empiezan a surgir ciertos avances en el caso, aunque todos los indicios de progreso parecen derrumbarse fácilmente. Los primeros capítulos están así esencialmente marcados por descripciones minuciosas sobre los ataque de pánico, la histeria y la desesperación de Jessica ante su propia impotencia y culpabilidad interior, lo que confiere cierta lentitud a la lectura y puede provocar cierto desinterés por la historia.


Hasta la resolución final, podría decirse que la trama policíaca avanza muy poco, diluyéndose en los recuerdos de la protagonista, aunque relevantes para trazar su perfil en el presente, y los diálogos que entabla con los personajes. Pese a ello, la conclusión que puedo sacar es que la autora pretendía asegurar el suspense, y a través de ello mantener el lector enganchado y conmovido ante la tragedia de Jessica, lo que al final ha dado origen a un número de páginas excesivo en comparación con lo que en ellas se cuenta.


Para finalizar he de decir que el cierre del caso, y de la propia novela, están bien logrados. Sin embargo, el final tampoco es imprevisible, sino que sirve más bien para encajar las piezas que faltan sobre su precipitada relación con Mickey y hacer las paces con su pasado.


Sentado lo anterior, no será difícil constatar que lo que pensaba que sería un real page-turner se ha convertido en una desilusión, teniendo en cuenta la incapacidad de la intriga para absorber al lector y forzarlo a voltear cada página. En mi opinión, “Colgado en tus manos” es una novela monótona y demasiado extensa, en vista de la superficial caracterización de los personajes, y la irracionalidad de la protagonista que impiden que el lector se preocupe por ella. Puedo admitir que al mejor tenía mis expectativas muy elevadas en virtud de la distancia que llevo del género literario en cuestión, pero, desde mi punto de vista, es poco probable que esta obra se convierta en un éxito de ventas y que la autora se consiga posicionar entre los grandes nombres de la novela negra actual.

 

Claire Seeber (Greenwich, Reino Unido), con gran afición a todo lo dramático, pronto decidió que prefería estar tras las bambalinas y se pasó a la televisión documental, lo que le permitió viajar por todo el mundo, echando un vistazo a vidas que de otro modo permanecen ocultas. Escritora de artículos en periódicos como The Guardian, The Independent on Sunday o el Telegraph, Claire combina actualmente la escritura (frenética) con los amorosos cuidados que prodiga a su niño pequeño y su recién nacido. “Colgado en tus manos“, publicada en 2011, es su primera novela traducida al castellano.

 

Clasificación: Se puede leer, pero yo no lo recomendaría


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Otras opiniones dentro de la lectura conjunta:

Libros que hay que leer; Mis lecturas y más cositas; Carmen y amig@s; El universo de los libros; Libros que voy leyendo; Cargada de libros; Copiando libros; La casa de San Jamás; O meu cartafol; From Isi;De tinta en vena