2005 | 88 pp. | Siruela | Dunkler Frühling | 9788478448395

 

¿Por qué Primavera sombría? Hay quien dice que los libros eligen a sus lectores, y eso me ha pasado con Primavera sombría“. Pese a que Única Zürn es una autora muy poco conocida en España, el contenido autobiográfico y profético de sus obras ha conseguido despertar irremediablemente mi curiosidad, lanzándome a una búsqueda casi frenética de estas pocas páginas perdidas en el desván de los libros olvidados.


“La posibilidad de amar siempre y con la misma intensidad sólo la tiene el que ama sin esperanza.”


Impresiones: Un poeta escribió “la literatura, como todo arte, es la demostración de que la vida no basta“. Y Única Zürn lo reitera, sin que le tiemble el pulso, en esta brevísima e intensa novela, protagonizada por una anónima “figurita de marfil” de diez años, que bebe de la indiferencia materna y la ausencia paterna. Aquí la iniciación a la sexualidad en la pre-adolescencia se mezcla con las fantasías depresivas de la propia autora, quien, siguiendo las pisadas de la joven fruto de su imaginación, se quita la vida poco después de su publicación en 1967. Pero, no hay que dejarse engañar. “Primavera sombría” es un relato de desequilibrios, obsesiones y perversiones, escrito desde un estado de lucidez apabullante…una monólogo clandestino, con un tono ácido y confidente, en el que el deseo y el dolor se funden en un único cuerpo en combustión. Una entrega permanente y sin reservas al drama y al peligro…porque, en sus propias palabras, “la vida, sin la desgracia, es insoportable“.


Cada palabra es una lágrima de cristal, cada párrafo un grito ahogado, cada página un huracán de emociones prohibidas, contadas con la infantilidad propia de la voz de una niña y la serenidad del alma de una mujer angustiada y encerrada en un mundo hostil y adusto. Y, todo esto, por momentos, recuerda la frialdad y la impasibilidad presente en “El gran cuaderno” (1987) de Ágota Kristof, así como la encrucijada que teje sobre la pureza e inocencia infantil. Además el estilo y los dilemas de fondo no son las únicas de las semejanzas que remiten a la autora húngara en este libro: aquí también los personajes femeninos de la historia tienen animales de compañía que se convierten en sus fieles servidores.


No obstante lo anterior, no se puede decir que sus letras se vean ensombrecidas por la negrura y el fatalismo que reviste las últimas páginas, porque la novela en sí misma es también un compendio de historias de amores desmedidos y frustrados, de una profundidad y belleza inclasificables: “Toma papel y lápiz y le escribe su primera carta de amor: «Te quiero. Eternamente tuyo, Eckbert». A él esta carta le parece larguísima y atrevida. Cuando piensa en todas las cosas indecibles que le gustaría escribirle y que ella tiene que sospechar, si es que también le quiere, ésta es una carta que uno tarda horas en leer.”


En definitiva, “Primavera sombría” es una novela palpitante y violenta, narrada con un estilo embriagador e hipnótico. Un estremecedor poema escrito en prosa, sin pudor, ni discreción, al que no le falta ningún verso, pero que, aún así, sabe a poco y obliga a repetir con su autora.

 

Única Zürn (Berlín, 1916 – París, 1970) es una escritora y creadora de dibujos en donde narra sus sueños, sus miedos y sus quimeras, hacedora de anagramas y precursora de Oulipo, de cuentos mágicos y relatos donde narra su vida atormentada. En su vida fue decisivo conocer a Hans Bellmer, artista surrealista, en 1953. Entre los dos nace una atracción recíproca, ella confesará posteriormente que ese encuentro le marcará “el inicio de una existencia al filo de la navaja y abocada hacia la fatalidad”, pero a la vez es una unión estimulante y productiva. Única Zürn deja Berlín y vivirá con Bellmer en París desde 1955 hasta su muerte.


Conclusión: Una novela emotiva, ácida y estremecedora, que invita claramente a repetir con su autora.

A continuación “El Hombre Jazmín” (1970)