Memoria de Elefante, de António Lobo Antunes (1979):

Largas cartas húmedas de amorLove Letters © Marisa Amaro Marisa Amaro

Te amo tanto que no sé amarte, amo tanto tu cuerpo y lo que en ti no es tu cuerpo que no comprendo por qué nos perdemos si a cada paso te encuentro, si siempre al besarte besé más que la carne de la que estás hecha, si nuestro matrimonio se consumió de juventud como otros de vejez, si después de ti mi soledad se acrecienta con tu olor, con el entusiasmo de tus proyectos y con la redondez de tus nalgas, si me sofoco con la ternura de la que no logro hablar, aquí en este momento, amor, me despido y te llamo sabiendo que no vendrás y deseando que vengas del mismo modo que, como dice Molero, un ciego espera los ojos que encargó por correo

“(…) Y por qué sólo sé querer, por qué solo sé decir que quiero a través de los comodines de perífrasis y metáforas e imágenes, de la preocupación por embellecer, por poner flecos de ganchillo en los sentimientos, por volcar la exaltación y la angustia en la cadencia bonita del fado menor, alma exhibiéndose, sensiblera, a lo Correia de Oliveira con pelliza, si todo esto es limpio, claro, directo, sin precisión de lindezas, enjuto como un Giacometti en una sala vacía y tan simplemente elocuente como él”


Banda sonora: John Coltrane

Fotografía: Zybradesign