1. Offuscatio recomienda: Parece que cuando el termómetro confirma que el verano ha venido para quedarse, muchos lectores buscan amenizar las calurosas tardes leyendo una novela entretenida y ligera, sin muchas pretensiones. A tales lectores, ahora mismo, se me ocurre recomendarles El huevo ingenioso (1985), de James McClure, y Kafka (2007), de David Zane Mairowitz y Roberto Crumb. La primera es una novela negra clásica, ambientada en Sudáfrica, mientras la segunda es una novela gráfica que, seguramente, resultará muy instructiva para todos aquéllos que deseen iniciarse con un escritor que nos concierne a todos. Además de algunos cuentos ilustrados, el libro ofrece también un fiel retrato de su vida, de su carácter y de sus temores. En suma, una novela más que recomendable, por lo menos, para principiantes.


En lo que a los libros de relatos se refiere, este mes he leído Norteamérica profunda (2012), de Juan Carlos Márquez, y La última noche (2006), de James Salter. Y, en este caso, si el primero resultó ser todo un acierto, tanto por las tramas como por el estilo narrativo, el segundo, paradójicamente, se posiciona ahora entre los fiascos literarios del año. No obstante, tamaña decepción no fue suficiente para frenar mi interés por este escritor tardío (e incompleto), puesto que, a continuación, me embarqué en la lectura de sus memorias. En Quemando los días: Reminiscencias (2010), Salter relata, de forma minuciosa, sus fascinantes y tedioso viajes a París, Roma y Nueva York; los incontables y repetitivos días como piloto las Fuerzas Áreas norteamericanas y como guionista de cine; y casi nada sobre su oficio de escritor y su condición de humilde lector. Desafortunadamente, todo indica que Salter es autor de una sola (buena) novela; no merece la pena seguir indagando.


Por último, hay que destacar la lectura de una novela en miniatura, intitulada  Reencuentro (1971). En sus páginas, Fred Uhlman pone en evidencia el impacto del antisemitismo en una bonita historia de amistad entre dos jóvenes alemanes de dieciséis años en el período que antecede la eclosión de la Segunda Guerra Mundial. Siendo sincera, he de admitir que buscaba en esta lectura una experiencia similar a la de Paradero desconocido (1932) de Kressmann Taylor, pero, en mi opinión, la novela carece de la emotividad y la profundidad que convierten a esta última en una pequeña obra maestra. A título de curiosidad y como respuesta a algunos de los comentarios dejados en la respectiva entrada sobre la carátula de la novela, utilizada tanto por Tusquest Editores como por Seix Barral, señalar que la misma es una representación parcial del cuadro a óleo de Norman Rockwell, pintado en 1951 e intitulado “Saying grace”.

Estante junio 2013

2. La cita de junio: “Las flores siguen abriéndose, fértiles, blancas, manchadas de naranja. El agua se les sube a la cabeza con mayor rapidez – el agua y acaso la soledad, el silencio, el gozo de vivir sin prudencia alguna.”

Autorretrato con radiador (1997), de Christian Bobin


3. Adquisiciones: De entre los libros que aterrizaron en mis estantes durante el mes de junio destacan Autorretrato con radiador (1997), del francés Christian Bobin, cuya reseña podréis leer en el blog Galletas Chinas; la novela gráfica sobre la figura de Kafka presentada anteriormente; y, el bestseller Rehenes (2013), del escritor alemán Stefan Heym.